El Diseño
Gquil, 26 de Julio del 2013 julissa.nieto_90@hotmail.com
Redención del diseño o cómo vencer los pecados
Pero, como todo pecador, el diseñador merece una redención, y es aquí donde se han empezado a gestar algunas acciones, involucrando a la sociedad con el Estado y buscando el fortalecimiento de la industria.
1. Valor intrínseco
El diseño tiene valor por sí mismo. Mientras un producto sea gráfico, industrial o de vestuario, es conceptualizado y diseñado desde un comienzo, y será mucho más fuerte en aspectos funcionales, técnicos, estéticos y éticos. El diseño no es ese maquillaje que se coloca al final del proceso; es justamente esa valoración la que pone en riesgo la profesión. Un diseñador no ha identificado las cualidades ideológicas, éticas y estéticas que forman su identidad. Es decir, que el diseño, si fuera una persona, no encuentra cuál es su sitio y su afinidad, esto por el proceso cultural comparativo muy característico de Ecuador y de Latinoamérica, donde se asume que el diseño extranjero es mejor, sin saber que la historia gráfica del país se remonta a miles y miles de años.
En el libro Duales y Recíprocos, la Comunidad Visual del Ecuador, del diseñador Pablo Iturralde, el autor hace un recorrido de la gráfica desde los periodos formativos y las culturas precolombinas, y aborda sus conceptos de dualidad, en dos y cuatro planos, la reciprocidad social, la irrupción de la conquista española y su estética barroca, y la fuerte relación que existe entre el poder político, económico y social, y la fuerza de la imagen.
Es interesante cómo el diseño de nuestros coloridos billetes pasa a ser un símbolo para toda la sociedad de ese naciente Estado ecuatoriano, con altas dosis del barroco, sobre todo en los de 10 y 20 sucres, y cómo se modernizan, dejando de tener esa carga de planos y figuras orgánicas a líneas más rectas y planos más geometrizados. Toda esa gráfica de nuestros billetes, ahora que no son más que piezas de museo, guardan una carga muy fuerte de diseño e historia de la gráfica nacional. Pasamos por la historia del desarrollo de las marcas locales. Hay logos profesionalmente desarrollados, y uno que otro emblemático, como el del Banco del Pacífico, marca ganadora de muchos premios nacionales e internacionales, pero sobre todo que ha soportado el paso del tiempo. Diseñado por Peter Mussfeldt, es una de la pocas marcas en el mundo que pasan de 40 años de existencia.
El recorrido que plantea Iturralde en su libro es una primera escala en el viaje de redimir este pecado de considerar al diseño como un agregado. En el país hay una rica historia gráfica y cultura visual como para posicionar al diseño como una potencia mundial. Dejar un poco el mundo virtual y sumergirse en nuestra propia historia gráfica dejará mejores resultados.
2. Síntesis
¿Cómo tener la capacidad de sintetizar en una imagen un concepto, un mensaje, y tener identidad y personalidad ecuatoriana? Pues investigando y dando valor a lo hecho por generaciones pasadas y reintepretarlas. Peter Mussfeldt, uno de los referentes del diseño ecuatoriano, en su trabajo Pájaros menciona que estudió la gráfica hecha por varias generaciones pasadas y las reconceptualizó, respetó su interés, sus formas y su estética y las diseñó, escogiendo una zooforma muy particuar del país. Así conquistó la libertad frente a él mismo y al mundo en un proyecto que ya ha sido publicado en varias revistas específicas. Peter menciona que esa libertad es la que se gana con trabajo y dedicación. Poco a poco la libertad frente almarketing, al mercadeo y a los clientes va creciendo y definiendo el estilo.
Hay que dejar los efectos de lado y colocarlos solo si son necesarios. Pasar por el proceso figurativo (encontrar la geometría básica, orgánica o fractal), señalético (ser comparativo en el espacio para dar ubicación de los elementos geométricos), lingüístico (el trabajo con significados) y metalingüístico (trabajo con símbolos y la psicología del color), sigue dando buenos resutados. Rigor, proceso, trabajo y trabajo. Es común que el diseñador gráfico mencione la palabra “juego” para definir la búsqueda dentro del proceso: “con estos elementos jugaré hasta...” o “ahora juego con la cromática...” El diseño no es un juego.
3. Espíritu de cuerpo
En la actualidad y como uno de los resultados del Primer Festival de Diseño y Artes Aplicadas, Cromía, desarrollado desde el Ministerio de Cultura y Patrimonio, está en proceso la investigación preliminar para estructurar toda la cadena productiva del diseño, los actuales custers, para así tener una política pública coherente y práctica de desarrollo al sector.
Por las experiencias trabajadas desde noviembre del año pasado, en el Tercer Encuentro Latinoamericano de Políticas Públicas y Diseño, que se llevó a cabo en Guadalajara, se determinó que una de las principales oportunidades que tiene el diseño ecuatoriano es conformar un cuerpo, una agremiación que sea el interlocutor entre Estado y la comunidad de diseñadores.
Hay que determinar la estructura, pero por resultados y adelantándose a los estudios, lo ideal sería generar una Cámara de Industrias y Emprendimientos de Diseño. ¿Por qué me anticipo a dar mi respaldo a la Cámara? Que por ser conformada por empresas y no por personas, tiene otros intereses, dejando de lado los compromisos y búsquedas particulares. La Cámara tendría otras facultades aparte de ser un cuerpo colegiado y es mejor visto en la comunidad y desde el Estado un ente conformado por empresarios, serios, técnicos, generadores de empleo, y que son importantes en los procesos socioeconómicos del país.
Además, la Cámara debería estar ligada a la redes de Industriales, redes de comercio, etc., haciendo de esta manera que el diseño sea visto como lo que es: un promotor de la economía. Alguna vez escuché que el diseño sería serio cuando en los diarios se pase de las páginas de farándula a las páginas económicas.
Este Encuentro Latinoamericano de Políticas Públicas y Diseño se desarrolla cada año, y este octubre se celebrará en Montevideo, Uruguay, país que lleva adelante una interesante experiencia del Conglomerado de Diseño Uruguayo y la vinculación entre los sectores culturales, industriales, sociedad y diseñadores, y con interesantes metodolgías de generación de emprendimientos. A partir de la reunión de Guadalajara, y el posterior encuentro en el festival Cromía de Cuenca, los lazos con el conglomerado se han estrechado para en un futuro tener proyectos conjuntos.
4. La bola de cristal
El Diseño es “gratis”, menciono en la parte de los pecados. Eso trae serias consecuencias, la principal es no contar con el posicionamiento que el diseño requiere y, peor aún, con los tiempos para generar un buen trabajo, serio y profesional. En la publicidad todo es para ayer, todo es inmediato. El Diseño merece más tiempo, más atención, más reflexión.
Luego entra el tema del IEPI, Instituto Ecuatoriano de Propiedad Intelectual, que cayó en uno de estos pecados: aceptó el trabajo de una empresa, que a su vez cometió todos. El IEPI no sabía qué pedir, qué comunicar, y la empresa no supo dirigir a su cliente en este sentido. La empresa hizo una propuesta, en la que fueron efectistas (colores y formas audaces, trabajo con la profundidad, sombras, etc) y sorprendieron. Fueron anónimos, pues se sabe el nombre de la empresa, que no es una dedicada al diseño, sino a la producción de stands, rótulos y similares, y no se conoce a su diseñador o jefe de diseño en caso de tener un departamento; fueron perezosos, al no contar con otra fuente de consulta que el Internet.
Es evidente que el “diseñador” que hizo ese “logo” si no lo copió, lo tenía bien visto; incluso le doy la ventaja de la duda al decir que lo tenía en su inconsciente. Pero el punto es que quién le garantizaba al IEPI que esa marca iba a durar lo suficiente, como para invertir los millones de dólares que se gastan en comunicación, en uniformes, rótulos, papelería, páginas web, vehículos. EL IEPI y los clientes en general no buscan esa garantía del trabajo, porque no entienden que no están frente a una obra de arte que depende del gusto, sino frente a un producto que sirve o no sirve, que cumple o no cumple con ciertas condiciones. Ventajosamente el IEPI, en una actitud muy madura, reconoció su error y solicitó a la empresa proveedora que contrate a un diseñador profesional, reconocido y con experiencia, para el diseño de su logo. Se generó por primera vez en el país un diálogo con el sector.
Para garantizar que las marcas, sobre todo las públicas tengan la calidad suficiente y sean duraderas, se debe poner en discusión el proceso de concurso para el diseño, sobre todo de las marcas, pues un estudio profesional no piensa y desarrolla solo el logo, sino cómo trabaja en todas las aplicaciones, en autos, en uniformes, en rótulos, en señalética, etc. Lo mismo con la empresa privada. ¿Cómo tener la bola de cristal para saber que una marca seguirá vigente por varios años? Pues garantizando que quien la haga sea un profesional del diseño. Si empezaba así, el IEPI se hubiera ahorrado muchos sinsabores. Pero toda crisis trae una oportunidad, y esta del IEPI ha hecho que el diseño gráfico sea apreciado.
5. Leyes
Dentro de los aspectos más descuidados por los diseñadores están los que involucran los procesos legales, desde el modelo de trabajo para generar un contrato que garantice, para ambas partes, el cumplimiento de un proyecto hasta el registro de diseños. Y es que el diseño se convierte en una disciplina por sí misma, pero es también transversal a muchas otras, que lo requieren. Por ejemplo, con la nueva Ley Orgánica de Comunicación se estima que habrá un auge de producción fonográfica por el 1x1 en las radios. Cada disco requiere de diseño gráfico, cada banda necesita de su vestuarista, de su fotógrafo, de su diseñador web, etc.
El impulso al cine determinará la participación de diseñadores de piso, indumentaria, escenógrafos, etc., y la misma publicidad, pues la Ley ya determina que no se podrán emitir publicidades “enlatadas” y que tienen que desarrollarse localmente.
Lo mismo sucede con las leyes de Propiedad Intelectual y de Derecho de Autor, que tiene ventajas para el sector, pero no son conocidas ni usadas. El reto es grande y los diseñadores del país están en las condiciones para lograrlo. Lo mismo sucede con las Políticas Públicas de Diseño. ¡A participar y proponer!
Luego de pasar por la redención de los pecados del diseño gráfico, (y que difieren mucho de los pecados del diseño industrial, el de indumentaria y el de multimedia) regreso a aquella mañana con el empresario.
Después de empezar la charla y llegar a la parte de que él mismo se sentía un pecador, le ofrecí una taza de café y le dije que el diseño tiene un valor real, que ya se dará cuenta él lo importante que es una marca para lo que requiere y que la oferta es muy amplia. Podrá tener desde cliparts bajados de la Web hasta trabajos profesionales desarrollados en meses. Que si bien la profesión está entrando en un proceso de madurez, pues lleva más o menos unos 30 años de formación, hay mucho talento presente, gente premiada internacionalmente en el diseño de logos y marcas, en diseño editorial, en ilustración. Que él podía seleccionar de entre 30 opciones la que más le guste o le sorprenda, o tener un proceso profesional que funcione, que deje una marca original, con esencia. Una marca que marque.
El empresario me vio y parecía reflexionar mucho. Al final, cuando pensé que lo había convencido se fue al servicio de impresión digital. Me imagino que pagó muy poco, un operador de software le hizo un par de garabatos en la compu y hasta estoy seguro que le cobraron solo la impresión de un par de carpetas y tarjetas de presentación, “el diseño es gratis” me decía...
Que regrese o no, me tenía sin cuidado. Conozco el potencial que tiene el diseño de mi país, lo digno y profesional que es y lo poco que falta para que llegue a ser un valor fundamental en la desarrollo socio-económico del Ecuador.
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